Desde la Antigüedad, nuestros antepasados encontraron en el reino vegetal la cura para distintas dolencias y estudiaron sus propiedades. Como un hecho fortuito, cuando quemaban ramas de árboles como el eucalipto o el romero, descubrieron que el humo que emanaba al respirarlos podía sanarlos de enfermedades respiratorias. Así nació la Aromaterapia. Más adelante, en nuestra civilización actual, un químico que realizaba experimentos se quemó las manos; lo único que tuvo cerca era aceite de lavanda, el que no sólo le calmó el dolor sino que también borró sus cicatrices.
La naturaleza siempre nos sorprende. Entremos a descubrir sus propiedades.



No hay comentarios:
Publicar un comentario